Si al abrir la lavadora notas un olor desagradable o la ropa ya no sale con sensación de limpieza, es posible que el problema no esté en el detergente. En muchas ocasiones, la causa está en una pieza que apenas recibe atención: el filtro de la bomba de desagüe. Limpiarlo regularmente evita malos olores, mejora el funcionamiento del aparato y ayuda a prolongar su vida útil. A continuación descubrirás cómo hacerlo correctamente y qué otros cuidados conviene realizar.
Limpia el filtro de la bomba de desagüe paso a paso
El filtro retiene pelusas, monedas, botones, cabellos y otros pequeños objetos que llegan durante el lavado. Con el tiempo, estos residuos permanecen húmedos y favorecen la aparición de bacterias y malos olores.
Material necesario
- Un recipiente bajo o una bandeja.
- 2 paños absorbentes.
- Agua tibia.
- Un cepillo de dientes viejo o un cepillo pequeño de cerdas suaves.
- 1 cucharada (15 ml) de jabón lavavajillas neutro.
- Guantes de limpieza opcionales.
Pasos
- Apaga la lavadora y desenchúfala. Coloca un paño y una bandeja debajo de la tapa del filtro, normalmente situada en la parte inferior frontal del aparato.
- Abre lentamente el filtro y deja que salga el agua acumulada. La cantidad suele oscilar entre 200 y 500 ml, dependiendo del modelo.
- Extrae el filtro y lávalo con 500 ml de agua tibia mezclada con 15 ml de jabón lavavajillas. Frota suavemente con el cepillo durante 3 a 5 minutos, prestando atención a las ranuras.
- Limpia también el alojamiento del filtro con un paño húmedo y retira cualquier resto visible. Vuelve a colocar el filtro firmemente y realiza un ciclo corto de aclarado.
Si el filtro era la causa del problema, el mal olor disminuirá inmediatamente después del lavado de mantenimiento y desaparecerá por completo tras uno o dos ciclos.
Limpia la goma de la puerta con regularidad
La junta de goma acumula humedad, restos de detergente y pequeñas fibras textiles. Esa combinación favorece la aparición de moho.
Mezcla 1 litro de agua tibia con 20 ml de jabón neutro y humedece un paño de microfibra. Separa cuidadosamente los pliegues de la goma y limpia toda la superficie. Si observas manchas negras de moho, utiliza un limpiador específico recomendado para juntas de lavadora siguiendo las instrucciones del fabricante.
Evita utilizar objetos metálicos o cepillos muy duros, ya que pueden dañar la goma y provocar fugas con el tiempo.
Realiza un lavado de mantenimiento a alta temperatura
Una vez al mes conviene limpiar el interior del tambor.
Pon en marcha un programa de 60 °C o más, siempre con la lavadora vacía. Puedes utilizar un limpiador específico para lavadoras en la dosis indicada por el fabricante. Si prefieres vinagre blanco para eliminar restos de cal, úsalo únicamente cuando el fabricante del electrodoméstico no lo desaconseje y nunca lo mezcles con lejía ni con otros productos químicos.
Este ciclo ayuda a eliminar residuos de jabón y parte de las bacterias responsables de los malos olores.
Utiliza la cantidad adecuada de detergente
Un exceso de detergente no limpia mejor. Al contrario, deja residuos que terminan acumulándose en el tambor, las tuberías y el filtro.
Respeta siempre la dosis indicada en el envase según la dureza del agua y el peso de la colada. Como referencia, muchos detergentes líquidos requieren entre 35 y 75 ml por lavado doméstico, aunque la cantidad varía según la marca.
También conviene evitar sobrecargar el tambor. Deja aproximadamente el equivalente al ancho de una mano entre la ropa y la parte superior del tambor para que el agua circule correctamente.
Errores que debes evitar
- No limpiar nunca el filtro. La suciedad acumulada puede provocar malos olores, problemas de desagüe e incluso averías.
- Cerrar la puerta justo después del lavado. La humedad queda atrapada y favorece el crecimiento de moho y bacterias.
- Mezclar vinagre con lejía. Esta combinación produce gases peligrosos y nunca debe realizarse.
- Usar estropajos metálicos para limpiar las piezas. Pueden rayar el plástico y deteriorar las superficies.
- Ignorar pequeños objetos en los bolsillos. Monedas, horquillas o tornillos pueden acabar bloqueando el filtro o dañando la bomba.
Para ir más lejos
- Deja la puerta y el cajón del detergente entreabiertos durante unas horas después de cada lavado para facilitar el secado.
- Limpia el filtro cada 1 o 2 meses, o antes si lavas con frecuencia ropa de mascotas o prendas muy sucias.
- Revisa el cajetín del detergente una vez al mes para eliminar restos endurecidos.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiempo debo limpiar el filtro de la lavadora?
Lo recomendable es hacerlo cada 1 o 2 meses, aunque en hogares con mucho uso puede ser conveniente revisarlo una vez al mes.
¿Es normal que salga agua al abrir el filtro?
Sí. Es habitual que quede agua retenida en el sistema. Por eso conviene colocar siempre un recipiente y varios paños antes de abrirlo.
¿Puedo limpiar el filtro solo con agua?
Sí, si presenta poca suciedad. Cuando hay grasa, jabón acumulado o residuos adheridos, resulta más eficaz añadir una pequeña cantidad de jabón neutro.
¿Qué hago si la lavadora sigue oliendo mal después de limpiar el filtro?
Revisa también la goma de la puerta, el cajón del detergente y realiza un ciclo de mantenimiento a alta temperatura. Si el olor persiste o aparecen problemas de desagüe, puede ser necesario revisar el sistema de evacuación o contactar con el servicio técnico.



