Si buscas un dulce sencillo, con pocos ingredientes y una textura tierna, estas galletas de yogur y cacao son una excelente opción. Se preparan con una masa suave que no necesita reposos largos y se hornean en pocos minutos. El yogur aporta humedad, mientras que el cacao ofrece un sabor intenso sin necesidad de recurrir a grandes cantidades de grasa. El resultado son unas galletas ligeramente abombadas, con un interior esponjoso y una fina capa crujiente por fuera. Son ideales para acompañar un café, un vaso de leche o disfrutar como merienda.
Información práctica
- Preparación: 15 minutos
- Reposo: 10 minutos
- Cocción: 12 minutos
- Tiempo total: 37 minutos
- Porciones: 12 galletas
- Dificultad: Fácil
- Tamaño de la bandeja: Bandeja de horno estándar de 30 × 40 cm forrada con papel vegetal
Ingredientes
- 200 g de yogur natural
- 1 huevo grande
- 60 g de azúcar
- 25 ml de aceite de girasol
- 25 g de cacao puro en polvo sin azúcar
- 180 g de harina de trigo común
- 8 g de levadura química (polvo de hornear)
- 1 pizca de sal
- 15 g de azúcar glas para decorar
Preparación
- Preparar el horno y los ingredientes.
Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo, sin ventilador. Forra una bandeja con papel vegetal. Saca el yogur y el huevo del frigorífico unos minutos antes para que estén a temperatura ambiente y se mezclen con mayor facilidad. - Mezclar los ingredientes líquidos.
En un bol amplio incorpora el yogur, el huevo, el azúcar y el aceite de girasol. Bate con unas varillas manuales durante 2 o 3 minutos hasta obtener una mezcla homogénea, ligeramente cremosa y sin grumos visibles. - Incorporar los ingredientes secos.
Añade el cacao en polvo, la harina de trigo, la levadura química y la pizca de sal. Mezcla con una espátula realizando movimientos envolventes, solo hasta que desaparezcan los restos de harina. La masa debe quedar espesa, suave y ligeramente pegajosa. Evita batir en exceso para conservar una textura tierna. - Formar las galletas.
Deja reposar la masa durante 10 minutos. Con ayuda de una cuchara para helado o dos cucharas, reparte porciones de unos 45 g sobre la bandeja, dejando al menos 5 cm de separación entre ellas. No es necesario aplastarlas; durante la cocción se extenderán ligeramente y conservarán una forma redondeada. - Hornear.
Hornea durante 11 a 13 minutos en la parte central del horno. Las galletas estarán listas cuando la superficie presente pequeñas grietas y los bordes estén firmes, mientras que el centro conserve un ligero punto de suavidad. No prolongues demasiado la cocción para evitar que queden secas. - Enfriar y decorar.
Retira la bandeja del horno y deja reposar las galletas 5 minutos antes de trasladarlas a una rejilla. Una vez completamente frías, espolvorea el azúcar glas de manera uniforme sobre la superficie y sirve.
Consejos para conseguir unas galletas perfectas
- Utiliza cacao puro sin azúcar para obtener un sabor intenso y una masa equilibrada.
- No añadas más harina aunque la masa parezca blanda; al hornearse adquirirá la consistencia adecuada.
- Respeta la separación entre las porciones para que no se unan durante la cocción.
- Hornea una sola bandeja cada vez para favorecer una cocción uniforme.
- Espera a que las galletas estén completamente frías antes de espolvorear el azúcar glas.
Variantes y sustituciones
- Yogur griego natural: proporciona una textura más cremosa y unas galletas ligeramente más densas.
- Yogur natural desnatado: permite obtener un resultado algo más ligero, aunque el interior será menos jugoso.
- Harina integral de trigo: puede sustituir hasta la mitad de la harina común. Las galletas tendrán una textura ligeramente más compacta.
- Azúcar moreno: aporta un sabor con notas de caramelo y un color ligeramente más oscuro.
- Cacao puro desgrasado: puede utilizarse en la misma cantidad; el sabor será algo más intenso y la masa un poco más seca.
Conservación
Guarda las galletas completamente frías en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 3 días, o hasta 5 días en el frigorífico. También pueden congelarse durante 2 meses en una bolsa apta para congelación. Para disfrutarlas de nuevo, deja que se descongelen a temperatura ambiente durante unos 30 minutos. Si prefieres que recuperen parte de su textura recién hecha, caliéntalas 2 o 3 minutos a 150 °C en el horno.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar la masa con antelación?
Sí. Puedes conservar la masa bien tapada en el frigorífico durante un máximo de 12 horas. Antes de formar las galletas, remuévela suavemente para recuperar su textura uniforme.
¿Por qué mis galletas quedaron secas?
Lo más habitual es un exceso de cocción o haber añadido más harina de la indicada. Retíralas cuando el centro aún parezca ligeramente tierno; terminarán de asentarse mientras se enfrían.
¿Se pueden hacer sin azúcar glas?
Sí. El azúcar glas solo se utiliza para decorar y no influye en la estructura de las galletas. Puedes servirlas tal como salen del horno.
¿Cómo sé que están bien cocidas?
La superficie debe presentar pequeñas grietas, los bordes deben sentirse firmes al tocarlos suavemente y el centro conservar una ligera elasticidad. Al enfriarse adquirirán la textura perfecta: tiernas por dentro y delicadamente firmes por fuera.


