Cuando llega el calor, pocas recetas resultan tan apetecibles como una salsa fresca de yogur y pepino. Cremosa, ligera y muy aromática, combina la suavidad del yogur con el toque crujiente del pepino y el aroma del eneldo y el ajo. Es perfecta para acompañar verduras, carnes a la plancha, pescado, pan de pita o simplemente como un dip para compartir. Además de ser muy fácil de preparar, no necesita cocción y solo requiere un breve reposo en el frigorífico para que los sabores se integren. Una receta sencilla que siempre funciona y que se convierte en un imprescindible durante los meses más cálidos.
Información práctica
- Preparación: 15 minutos
- Reposo: 30 minutos
- Cocción: No necesita
- Tiempo total: 45 minutos
- Porciones: 4 a 6
- Dificultad: Muy fácil
- Tamaño del recipiente: Bol de aproximadamente 1 litro de capacidad
Ingredientes
- 1 pepino mediano (250 g)
- 250 g de yogur griego natural
- 1 diente de ajo pequeño
- 15 ml de aceite de oliva virgen extra
- 10 ml de zumo de limón
- 10 g de eneldo fresco picado
- ½ cucharadita de sal
- ¼ de cucharadita de pimienta negra molida
Preparación
- Preparar el pepino.
Lava bien el pepino. Si la piel es fina puedes dejarla; si es gruesa, pélalo parcialmente. Rállalo con un rallador de agujeros gruesos y colócalo en un colador. Espolvorea la sal sobre el pepino rallado, mezcla ligeramente y deja reposar 10 minutos. Después, presiónalo con las manos o envuélvelo en un paño limpio para eliminar la mayor cantidad posible de agua. Este paso evita que la salsa quede demasiado líquida. - Preparar la base cremosa.
Coloca el yogur griego en un bol amplio. Añade el aceite de oliva y el zumo de limón. Pela el ajo y rállalo muy fino o machácalo hasta obtener una pasta. Incorpóralo al yogur junto con la pimienta negra y mezcla con una cuchara o unas varillas pequeñas hasta conseguir una crema lisa y homogénea. - Incorporar el pepino y el eneldo.
Añade el pepino bien escurrido y el eneldo fresco picado. Mezcla suavemente hasta que todos los ingredientes queden perfectamente repartidos. La salsa debe presentar una textura cremosa, con pequeños trozos de pepino visibles y el eneldo distribuido de forma uniforme. - Dejar reposar.
Cubre el bol con film transparente o una tapa y refrigera durante 30 minutos. Durante este tiempo el ajo perderá intensidad, el pepino absorberá parte del yogur y los aromas se integrarán mucho mejor. - Comprobar la textura.
Antes de servir, remueve la salsa con una cuchara. Debe mantenerse cremosa y consistente, sin exceso de líquido en la superficie. Si hubiera soltado un poco de agua del pepino, simplemente vuelve a mezclar. - Servir bien fría.
Sirve la salsa directamente del frigorífico. Es ideal para acompañar pan de pita, bastones de verduras, pollo a la plancha, pescado, brochetas, hamburguesas caseras o patatas asadas.
Consejos para conseguir una salsa perfecta
- Escurre muy bien el pepino para mantener una textura espesa y cremosa.
- Utiliza yogur griego natural, ya que aporta mayor consistencia que un yogur líquido.
- Pica el eneldo justo antes de incorporarlo para conservar todo su aroma.
- Prepara la salsa con al menos 30 minutos de antelación para que los sabores se desarrollen mejor.
- Sirve siempre la salsa bien fría para potenciar su efecto refrescante.
Variantes y sustituciones
- Yogur natural espeso: puede sustituir al yogur griego. La salsa quedará algo menos cremosa, pero igualmente deliciosa.
- Hierbabuena fresca: puede reemplazar al eneldo si buscas un sabor más fresco y ligeramente dulce.
- Ajo asado: sustituye al ajo crudo para conseguir un sabor más suave y menos intenso.
- Lima en lugar de limón: aporta una acidez más aromática y ligeramente diferente sin alterar la textura.
- Pepino mini o tipo persa: también funciona muy bien y suele contener menos semillas y menos agua.
Conservación
Conserva la salsa en un recipiente hermético dentro del frigorífico durante un máximo de 2 días. Remuévela antes de servir, ya que el pepino puede soltar algo de líquido con el paso de las horas. No se recomienda congelarla porque el yogur pierde su textura cremosa al descongelarse. Esta preparación no necesita recalentarse y debe consumirse siempre bien fría.
Preguntas frecuentes
¿Es necesario pelar el pepino?
No siempre. Si tiene una piel fina y tierna basta con lavarlo muy bien. Si la piel es gruesa o presenta un sabor amargo, es preferible retirarla total o parcialmente.
¿Por qué mi salsa quedó demasiado líquida?
Lo más habitual es no haber escurrido suficientemente el pepino rallado. Cuanta más agua elimines antes de mezclarlo con el yogur, más cremosa será la salsa.
¿Puedo prepararla el día anterior?
Sí. Incluso mejora su sabor después de varias horas de reposo. Guárdala bien tapada en el frigorífico y remuévela antes de servir.
¿Con qué platos combina mejor?
Es una salsa muy versátil. Acompaña perfectamente carnes a la plancha, pescado, verduras crudas, falafel, pan de pita, patatas asadas, brochetas o incluso ensaladas como aderezo fresco y ligero.




