La grosella espinosa es una fruta pequeña que en los últimos años ha quedado un poco olvidada, pero que merece de verdad volver a nuestras mesas. Su sabor tan particular, agradablemente ácido con un delicado toque dulce, la hace perfecta para preparar mermeladas, dulces, tartas y postres frescos. En esta receta se convierte en la protagonista de una tarta rústica, sencilla de hacer e ideal para realzar su sabor natural. El resultado es un dulce aromático, con una base crujiente y un relleno tierno y jugoso que enamora desde el primer bocado.
Información práctica
- Preparación: 25 minutos
- Reposo: 30 minutos
- Cocción: 40 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 35 minutos
- Raciones: 8
- Dificultad: Fácil
- Tamaño del molde: molde de 24 cm
Ingredientes
Para la masa quebrada
- 300 g de harina de trigo
- 150 g de mantequilla fría en dados
- 100 g de azúcar
- 1 huevo mediano
- 5 g de levadura química para repostería
- 1 pizca de sal
Para el relleno
- 500 g de grosella espinosa fresca
- 90 g de azúcar
- 20 g de maicena
- 1 cucharada de zumo de limón
Elaboración
- Prepara la masa quebrada. Echa la harina, la levadura química, la sal y el azúcar en un bol. Añade la mantequilla fría y trabájala deprisa con la punta de los dedos hasta conseguir una textura arenosa. Incorpora el huevo y amasa lo justo hasta formar una bola lisa. Envuélvela en film y déjala reposar en la nevera 30 minutos.
- Prepara el relleno. Lava bien las grosellas espinosas, quítales los rabitos y sécalas a conciencia. Mézclalas con el azúcar, la maicena y el zumo de limón. Deja reposar la mezcla unos 10 minutos: la maicena absorberá parte del jugo y evitará que el relleno quede demasiado líquido.
- Forma la tarta. Precalienta el horno, con calor arriba y abajo, a 180 °C. Estira la masa hasta dejarla de unos 4 mm de grosor y forra un molde de 24 cm, ajustándola bien a los bordes. Pincha ligeramente el fondo con un tenedor y reparte el relleno de manera uniforme.
- Hornea. Mete la tarta en la parte central del horno unos 40 minutos. Estará lista cuando el borde esté bien dorado y el relleno se vea brillante, ligeramente espesado y con algún fruto apenas abierto.
- Deja enfriar. Saca la tarta del horno y déjala enfriar en el molde al menos 20 minutos. Después pásala a una rejilla hasta que se enfríe del todo antes de cortarla. Así el relleno se asienta y las porciones quedan perfectas.
- Sirve. Lleva la tarta a la mesa a temperatura ambiente. El contraste entre la masa crujiente y el relleno tierno resalta todo el carácter de la grosella espinosa y hace que cada porción esté llena de sabor.
Consejos para que salga perfecta
- Usa mantequilla bien fría para conseguir una masa más crujiente.
- Seca bien las grosellas espinosas después de lavarlas.
- No reduzcas la cantidad de maicena: es fundamental para que espese el relleno.
- No trabajes demasiado la masa, así se mantiene delicada.
- Deja enfriar la tarta por completo antes de cortarla.
- Si la superficie se dora demasiado durante el horneado, tápala con papel de aluminio los últimos 10 minutos.
Variantes y sustituciones
- Puedes sustituir parte de la grosella espinosa por grosella roja para un sabor más vivo.
- El azúcar se puede reducir a 70 g si la fruta está muy madura.
- La harina de trigo se puede cambiar por harina de repostería manteniendo las mismas cantidades.
- La mantequilla se puede sustituir por margarina de repostería, aunque la textura quedará algo distinta.
- Si prefieres un relleno más compacto, sube la maicena hasta 25 g.
Conservación
La tarta se conserva 3 días a temperatura ambiente en un recipiente bien cerrado, o hasta 5 días en la nevera. Se puede congelar ya cortada en porciones durante unos 2 meses. Para disfrutarla como el primer día, descongélala despacio en la nevera y caliéntala 8-10 minutos en el horno a 160 °C antes de servirla.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar grosella espinosa congelada?
Sí. Déjala descongelar por completo y escúrrela bien del líquido sobrante antes de utilizarla.
¿Por qué me ha quedado el relleno demasiado líquido?
Casi siempre se debe a la humedad de la fruta o a que se ha puesto poca maicena. Un enfriado demasiado corto también influye.
¿Puedo preparar la tarta con antelación?
Sí, está buenísima incluso al día siguiente, porque el relleno coge todavía más cuerpo y más sabor.
¿Cómo sé si la tarta está hecha?
El borde debe estar dorado de manera uniforme y el relleno debe verse espeso y burbujeando ligeramente en el centro. Al enfriarse acabará de compactarse del todo.



