Las bandejas de cubitos pueden acumular restos minerales, manchas, olores del congelador e incluso residuos de alimentos si permanecen mucho tiempo sin limpiarse. Como están en contacto directo con el agua que después consumimos, conviene mantenerlas limpias sin recurrir a productos agresivos. Una limpieza con agua tibia y detergente lavavajillas suele ser suficiente; cuando persisten los olores, el bicarbonato puede ayudar. La clave está también en aclarar y secar correctamente la bandeja antes de devolverla al congelador.
Limpieza profunda con agua tibia, lavavajillas y bicarbonato
Para una bandeja de plástico o silicona de tamaño estándar necesitarás 1 litro de agua tibia, aproximadamente 5 ml de detergente lavavajillas suave, 15 g de bicarbonato de sodio, una esponja no abrasiva o un cepillo pequeño y un paño limpio.
- Vacía y enjuaga la bandeja. Retira todos los cubitos y deja que la bandeja alcance una temperatura próxima a la ambiente durante unos minutos. Enjuágala con agua tibia para eliminar partículas sueltas. Evita pasar directamente un recipiente de plástico muy frío a agua excesivamente caliente, ya que algunos materiales pueden deformarse.
- Lava cada compartimento. Mezcla 5 ml de lavavajillas con 1 litro de agua tibia. Limpia durante 2 o 3 minutos, insistiendo en las esquinas y separaciones donde pueden quedar residuos. Utiliza una esponja suave para no rayar el plástico.
- Trata los olores persistentes. Disuelve 15 g de bicarbonato en 500 ml de agua tibia. Llena los compartimentos con la solución y déjala actuar entre 15 y 30 minutos. El bicarbonato puede ayudar a desprender determinados residuos y neutralizar algunos olores.
- Aclara abundantemente. Desecha la solución y enjuaga varias veces con agua potable hasta que no queden restos de detergente ni bicarbonato. La bandeja no debe conservar olor a producto de limpieza ni residuos visibles.
- Seca completamente. Déjala escurrir boca abajo y termina con un paño limpio si es necesario. Cuando esté seca, vuelve a llenarla con agua potable. Si el olor persiste después de una limpieza completa, revisa también el congelador: la bandeja puede estar absorbiendo olores procedentes de alimentos mal cerrados.
Vinagre blanco para depósitos minerales
Cuando aparecen marcas blanquecinas producidas por agua dura, puede utilizarse vinagre blanco diluido, siempre que el fabricante de la bandeja no lo desaconseje.
Mezcla 100 ml de vinagre blanco con 100 ml de agua. Distribuye la solución en los compartimentos afectados y déjala actuar entre 10 y 15 minutos. Después frota suavemente con un cepillo de cerdas blandas, vacía la bandeja y lávala con agua tibia y unas gotas de lavavajillas.
Aclara abundantemente antes de reutilizarla. No es necesario combinar vinagre y bicarbonato: su reacción entre sí reduce buena parte de sus propiedades individuales para esta tarea. Y nunca mezcles vinagre con lejía, ya que puede liberar gases peligrosos.
Cómo eliminar los olores del congelador
A veces la bandeja está perfectamente lavada y, sin embargo, los nuevos cubitos vuelven a adquirir un olor desagradable. En ese caso, el problema probablemente se encuentra en el congelador.
Desecha alimentos deteriorados y guarda pescado, carne, salsas y preparaciones aromáticas en recipientes herméticos. Limpia los derrames siguiendo las instrucciones del fabricante del electrodoméstico.
Una bandeja con tapa también puede reducir la transferencia de olores hacia el hielo. Si utilizas una, limpia igualmente la tapa, las juntas y las ranuras. Después de limpiar el congelador, prepara una nueva tanda de hielo y comprueba el olor una vez congelada.
Una limpieza rápida para el mantenimiento habitual
No hace falta realizar una limpieza profunda después de cada tanda. Para el mantenimiento normal, lava periódicamente la bandeja con agua tibia y aproximadamente 2 o 3 ml de lavavajillas suave.
Frota cada hueco durante uno o dos minutos, aclara cuidadosamente y deja secar completamente. Si la bandeja es apta para lavavajillas, puedes utilizarlo siguiendo las indicaciones del fabricante, preferiblemente colocándola de manera que no pueda deformarse.
La frecuencia depende del uso, pero conviene limpiarla inmediatamente si presenta residuos visibles, ha entrado en contacto con alimentos o desarrolla algún olor extraño.
Errores a evitar
Usar agua demasiado caliente en plástico sensible. Puede deformar la bandeja y dificultar posteriormente la extracción de los cubitos.
Frotar con estropajos metálicos. Los arañazos crean zonas donde resulta más difícil retirar los residuos y pueden deteriorar el recipiente.
Usar productos perfumados en exceso. Si no se aclaran perfectamente, pueden dejar olores desagradables que después pasan al hielo.
Guardar la bandeja húmeda y vacía durante mucho tiempo. Es preferible secarla completamente antes de almacenarla.
Ignorar el propio congelador. Limpiar repetidamente la bandeja no solucionará el problema si el olor procede de alimentos abiertos, derrames o suciedad dentro del aparato.
Para ir más allá
Si utilizas agua muy dura, una limpieza ocasional con vinagre diluido puede facilitar la eliminación de depósitos minerales.
Para bandejas de silicona, evita objetos afilados y comprueba siempre las instrucciones del fabricante antes de utilizar productos distintos del detergente habitual.
Si preparas cubitos con café, zumos, hierbas u otros ingredientes, reserva una bandeja específica para ellos cuando sea posible, ya que los aromas y pigmentos pueden persistir más que con agua sola.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiempo hay que lavar una bandeja de hielo?
Depende de la frecuencia de uso. Lávala cuando aparezcan manchas, residuos u olores y siempre después de utilizarla con ingredientes distintos del agua. Una limpieza periódica también ayuda a evitar acumulaciones.
¿El bicarbonato puede eliminar todos los olores?
No necesariamente. Puede ayudar con algunos olores, pero si estos reaparecen rápidamente, hay que buscar la causa en el congelador, los alimentos almacenados o incluso en el agua utilizada.
¿Puedo meter cualquier bandeja en el lavavajillas?
No. Comprueba que el fabricante indique expresamente que es apta para lavavajillas. Algunos plásticos pueden deformarse con temperaturas elevadas.
¿Qué hago si la bandeja continúa oliendo mal después de limpiarla?
Límpiala una segunda vez y revisa el congelador. Si una bandeja vieja de plástico conserva permanentemente un olor fuerte, presenta grietas, deformaciones o una superficie muy deteriorada, resulta más práctico sustituirla.



