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Cómo eliminar el olor a huevo de los táperes sin tener que reemplazarlos

El olor a huevo puede quedarse atrapado en los táperes de plástico incluso después de lavarlos con detergente. La grasa y los restos de alimentos, especialmente cuando el recipiente permanece cerrado durante horas, favorecen que el olor persista. Antes de pensar en sustituirlo, conviene realizar una limpieza profunda y dejarlo secar correctamente. Con productos domésticos sencillos y un poco de tiempo es posible reducir o eliminar estos olores sin dañar la mayoría de los recipientes reutilizables.

Limpieza profunda con bicarbonato de sodio

El bicarbonato resulta útil para desprender residuos y neutralizar parte de los olores que permanecen en el plástico. Para un táper mediano de aproximadamente 1 litro necesitarás 500 ml de agua tibia, 2 cucharadas rasas (unos 30 g) de bicarbonato de sodio, detergente lavavajillas y una esponja suave.

  1. Haz un primer lavado. Retira cualquier resto de comida y lava el táper y su tapa con agua tibia y unas gotas de detergente. Presta especial atención a las esquinas, ranuras y zona de cierre. Enjuaga bien.
  2. Prepara el remojo. Vierte 500 ml de agua tibia en el recipiente y añade 30 g de bicarbonato. Remueve hasta distribuirlo. No hace falta utilizar agua hirviendo, que podría deformar determinados plásticos.
  3. Déjalo actuar. Mantén la solución dentro del táper durante 4 a 8 horas. Si el olor es intenso, puedes dejarla durante la noche. Coloca la tapa aparte en un recipiente con la misma proporción de agua y bicarbonato para limpiar también sus ranuras.
  4. Lava nuevamente. Vacía la solución y frota suavemente todas las superficies con detergente lavavajillas. Enjuaga varias veces con agua limpia hasta que no queden restos de bicarbonato.
  5. Seca completamente al aire. Deja el táper y la tapa separados, abiertos y en un lugar ventilado hasta que estén totalmente secos. Comprueba el olor cuando el recipiente esté seco, ya que la humedad puede dificultar la valoración.

Este procedimiento puede repetirse una segunda vez si queda olor. Si el plástico está profundamente rayado, deteriorado, pegajoso o deformado, conviene sustituir el recipiente por razones de higiene y conservación.

Vinagre blanco para los olores persistentes

El vinagre blanco puede utilizarse como tratamiento alternativo, no como paso obligatorio después del bicarbonato. Mezcla 250 ml de vinagre blanco con 250 ml de agua y viértelo en un táper de aproximadamente un litro previamente lavado.

Déjalo actuar entre 30 y 60 minutos, vacía el recipiente y lávalo con agua tibia y detergente. Después, enjuágalo cuidadosamente y déjalo secar abierto.

El olor propio del vinagre desaparece normalmente al secarse. Evita remojos innecesariamente prolongados y consulta las instrucciones del fabricante si el recipiente tiene componentes especiales. Nunca combines vinagre con lejía: la mezcla puede liberar gases peligrosos.

Una pasta de bicarbonato para esquinas y ranuras

Cuando el olor parece concentrarse alrededor de las juntas o en las esquinas, prepara una pasta con 2 cucharadas de bicarbonato (30 g) y aproximadamente 1 cucharada de agua (15 ml).

Extiende una capa fina sobre las zonas problemáticas y déjala actuar unos 30 minutos. Después, frota suavemente con una esponja no abrasiva o un cepillo pequeño reservado para la limpieza. Aclara y lava con detergente.

Si la tapa tiene una junta de silicona desmontable, retírala únicamente cuando el fabricante indique que puede hacerse. Límpiala por separado y deja que todas las piezas se sequen completamente antes de volver a montarlas. No utilices estropajos metálicos, porque las rayaduras pueden dificultar la limpieza posterior.

Ventilación y luz natural después del lavado

A veces el recipiente está limpio pero conserva un olor ligero debido a haber permanecido cerrado durante mucho tiempo. Después de lavarlo, déjalo abierto durante varias horas en un lugar seco y bien ventilado.

Si el fabricante lo permite, una exposición breve a la luz natural también puede ayudar al secado y la ventilación. No dejes el plástico durante horas bajo un sol intenso: el calor y la radiación pueden acelerar su envejecimiento o provocar deformaciones.

Para guardar los táperes, es preferible colocar las tapas sin cerrarlas herméticamente cuando estén vacíos. Así se evita que una pequeña cantidad de humedad quede encerrada y produzca olor.

Errores a evitar

Cerrar el táper cuando todavía está húmedo. La humedad atrapada favorece los malos olores. El recipiente y la tapa deben estar completamente secos antes de guardarlos.

Usar agua excesivamente caliente. No todos los plásticos toleran temperaturas elevadas. El agua hirviendo puede deformar recipientes que no estén diseñados para soportarla.

Frotar con materiales abrasivos. Los estropajos metálicos y productos muy abrasivos pueden rayar el interior. Las superficies dañadas resultan más difíciles de limpiar correctamente.

Mezclar productos de limpieza. No combines vinagre, lejía, amoniaco u otros limpiadores domésticos. Utiliza un solo tratamiento cada vez y aclara abundantemente antes de emplear otro producto.

Ignorar un recipiente deteriorado. Una limpieza profunda elimina suciedad y olores, pero no repara plástico agrietado, deformado o muy rayado.

Para ir más allá

Para alimentos con olores intensos, intenta lavar el recipiente poco después de vaciarlo en lugar de dejarlo cerrado durante horas.

Si utilizas frecuentemente táperes para huevo, pescado o platos muy aromáticos, reservar uno o dos recipientes para esos alimentos puede facilitar el mantenimiento.

En recipientes aptos para lavavajillas, un ciclo conforme a las instrucciones del fabricante puede complementar la limpieza manual, especialmente en tapas con formas complejas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo dejar bicarbonato dentro del táper toda la noche?

Sí. Una solución de unos 30 g de bicarbonato por 500 ml de agua tibia puede permanecer entre 4 y 8 horas o durante la noche. Después hay que lavar y enjuagar cuidadosamente el recipiente.

¿Es mejor usar bicarbonato o vinagre?

Ambos pueden ser útiles, pero conviene emplearlos como tratamientos separados. Empieza con bicarbonato y lavado con detergente. Si el olor continúa, puedes probar posteriormente el tratamiento con vinagre, después de haber aclarado bien el recipiente.

¿Por qué el táper sigue oliendo después de lavarlo?

Puede quedar grasa en esquinas, juntas o pequeñas rayaduras. También es frecuente que la tapa retenga más olor que el recipiente. Una limpieza separada de todas las piezas y un secado completo suelen mejorar el resultado.

¿Cuándo debería reemplazar el recipiente?

Si presenta grietas, deformaciones, zonas pegajosas, daños importantes o rayaduras profundas que dificultan una limpieza adecuada, es preferible retirarlo. Si está estructuralmente en buen estado y solo conserva olor, una limpieza profunda suele ser suficiente antes de considerar su sustitución.Cómo eliminar el olor a huevo de los táperes sin tener que reemplazarlos

Carmen Herrera, autora de TrucosAbuela
Escrito por
Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aprendí a cocinar y a resolver los problemas del hogar junto a mi madre y a mi abuela, y desde entonces no he dejado de anotar lo que funciona. Cada truco que publico lo he probado antes en mi propia casa.

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Hola, soy Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aquí comparto los trucos, remedios y recetas que aprendí de mi madre y de mi abuela, y que sigo probando en mi propia cocina antes de publicarlos.

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