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Cómo limpiar el interior de un pulverizador reutilizable para que vuelva a funcionar correctamente

Un pulverizador reutilizable puede dejar de funcionar bien por restos de jabón, cal, productos de limpieza o pequeñas partículas que terminan obstruyendo el tubo y la boquilla. Antes de sustituirlo, conviene realizar una limpieza completa. Con agua templada, detergente y, cuando sea necesario, un poco de vinagre blanco, es posible eliminar muchos residuos sin dañar el mecanismo. La clave está en limpiar por separado el depósito, el tubo y el cabezal y comprobar después que el líquido circula correctamente.

Limpieza completa del pulverizador paso a paso

Para una limpieza básica necesitarás 500 ml de agua templada, 1 cucharadita —unos 5 ml— de detergente lavavajillas suave, un recipiente pequeño, un cepillo para botellas y un cepillo de dientes limpio. Si existen depósitos minerales, prepara además 250 ml de agua templada y 250 ml de vinagre blanco.

  1. Vacía y enjuaga el recipiente. Retira completamente el producto anterior. Añade unos 200 ml de agua templada, cierra el envase, agítalo durante 20 segundos y vacíalo. Repite dos o tres veces. No reutilices los residuos ni los viertas sobre plantas si desconoces su composición.
  2. Lava el depósito. Llénalo aproximadamente hasta la mitad con agua templada y añade 5 ml de detergente. Agita durante 30 segundos. Utiliza un cepillo para limpiar las paredes interiores y deja actuar la solución durante 5 minutos. Después, aclara varias veces hasta que no aparezca espuma.
  3. Limpia el mecanismo. Introduce el tubo de aspiración y el cabezal en agua templada jabonosa. Acciona el gatillo entre 15 y 30 veces para hacer circular la solución por el interior. Déjalo reposar durante unos 10 minutos y vuelve a pulverizar varias veces.
  4. Aclara el circuito. Coloca el cabezal en un recipiente con agua limpia y acciona el gatillo hasta que el líquido salga transparente y sin espuma. Si el modelo permite desmontar la boquilla sin forzarla, retírala y límpiala con un cepillo pequeño.
  5. Comprueba el funcionamiento. Monta nuevamente el pulverizador, añade unos 200 ml de agua limpia y realiza varias pulverizaciones sobre el fregadero. El chorro debe salir de forma continua y regular. Después, vacía el recipiente y déjalo secar abierto.

Eliminar depósitos de cal con vinagre blanco

Si observas una costra blanquecina alrededor de la boquilla o el pulverizador se ha utilizado frecuentemente con agua dura, puede haber depósitos minerales.

Mezcla 250 ml de vinagre blanco con 250 ml de agua templada. Si la boquilla es desmontable y el fabricante no desaconseja el vinagre, sumérgela durante 15-30 minutos. Después, cepíllala suavemente y aclárala abundantemente.

No prolongues innecesariamente el remojo, especialmente con componentes metálicos, juntas de goma o materiales cuya compatibilidad desconozcas. El vinagre es ácido y puede deteriorar determinados acabados y componentes.

Nunca utilices vinagre para limpiar residuos de lejía. Tampoco mezcles lejía con vinagre, amoníaco ni otros limpiadores.

Desatascar el tubo de aspiración

Un tubo aparentemente limpio puede contener residuos secos que impiden que el líquido llegue correctamente al cabezal.

Retíralo únicamente si está diseñado para desmontarse. Déjalo 10 minutos en 500 ml de agua templada con 5 ml de detergente lavavajillas. Después, haz pasar agua limpia por su interior.

No introduzcas agujas, alambres gruesos ni objetos afilados en el tubo o en los pequeños conductos del mecanismo: podrían perforarlos o modificar el diámetro de la boquilla.

Si el tubo está agrietado, endurecido o deformado, la limpieza no solucionará el problema. En ese caso conviene sustituir el componente o el cabezal completo.

Limpiar un pulverizador después de productos grasos

Los productos que contienen aceites pueden dejar una película que el agua sola elimina con dificultad. Utiliza 500 ml de agua templada y 10 ml de detergente lavavajillas desengrasante suave.

Agita durante aproximadamente 30 segundos y haz circular parte de la solución por el mecanismo mediante 20-30 accionamientos. Deja actuar 5-10 minutos y aclara con agua limpia al menos tres veces.

Evita utilizar agua hirviendo: puede deformar algunos plásticos y afectar a las juntas. Antes de reutilizar el pulverizador con otro producto, comprueba que no quedan olor, espuma ni residuos visibles.

Errores a evitar

Mezclar restos de productos diferentes. Un recipiente aparentemente vacío todavía puede contener sustancias incompatibles. En particular, nunca combines lejía con ácidos como el vinagre ni con amoníaco.

Forzar la boquilla. Algunas piezas parecen desmontables pero están ensambladas permanentemente. Girarlas con herramientas puede romper el mecanismo.

Utilizar agua demasiado caliente. El calor excesivo puede deformar el depósito, el tubo o las juntas y provocar pérdidas de presión.

Olvidar el aclarado final. Los restos de detergente pueden alterar el siguiente producto introducido en el pulverizador y también volver a obstruir el mecanismo al secarse.

Reutilizar cualquier pulverizador para alimentos o plantas. Un recipiente que haya contenido productos de limpieza, pesticidas u otras sustancias no debe destinarse posteriormente a usos alimentarios.

Para ir más allá

Para reducir futuras obstrucciones, enjuaga el pulverizador inmediatamente después de utilizar productos que puedan secarse dentro del mecanismo.

Si utilizas preparaciones caseras para plantas, filtra cuidadosamente cualquier mezcla que contenga partículas antes de introducirla en el depósito.

Cuando guardes el pulverizador vacío durante mucho tiempo, límpialo, acláralo y deja que las piezas se sequen completamente antes de montarlo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el gatillo funciona pero no sale líquido?

Puede haber aire en el circuito, una obstrucción o una mala conexión del tubo. Comprueba que el tubo esté bien colocado y sumergido, y acciona el gatillo repetidamente con agua limpia para cebar el mecanismo.

¿Cuánto tiempo puedo dejar la boquilla en vinagre?

Para depósitos minerales leves, suelen bastar entre 15 y 30 minutos con una solución de agua y vinagre a partes iguales. Aclara después abundantemente y evita este método si el fabricante indica que los materiales no toleran ácidos.

¿Puedo utilizar bicarbonato para desatascarlo?

No suele ser necesario. El bicarbonato mal disuelto puede dejar partículas capaces de obstruir conductos pequeños. Para una limpieza general es preferible utilizar agua templada con detergente suave y un buen aclarado.

¿Cuándo conviene sustituir el pulverizador?

Si continúa sin aspirar después de una limpieza completa, pierde líquido por el cabezal, tiene juntas deterioradas, el tubo está agrietado o el mecanismo del gatillo no recupera su posición, probablemente existe un daño mecánico. En esos casos, sustituir el cabezal o el pulverizador suele ser la solución más fiable.

Carmen Herrera, autora de TrucosAbuela
Escrito por
Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aprendí a cocinar y a resolver los problemas del hogar junto a mi madre y a mi abuela, y desde entonces no he dejado de anotar lo que funciona. Cada truco que publico lo he probado antes en mi propia casa.

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Hola, soy Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aquí comparto los trucos, remedios y recetas que aprendí de mi madre y de mi abuela, y que sigo probando en mi propia cocina antes de publicarlos.

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