Cada día tiramos restos de frutas, verduras, café y otros materiales orgánicos que pueden tener una segunda vida. El compostaje casero permite transformar buena parte de estos residuos en un material oscuro y estable que mejora el suelo del jardín y de muchas plantas cultivadas en maceta. Además de reducir la cantidad de basura doméstica, permite devolver materia orgánica al suelo y aprovechar recursos que normalmente terminarían en el contenedor. Y no hace falta tener un gran jardín: con un compostador adecuado y unas reglas básicas, empezar es bastante sencillo.
Cómo hacer compost en casa correctamente
El objetivo es combinar materiales ricos en humedad y nitrógeno, conocidos habitualmente como «verdes», con materiales secos y ricos en carbono, llamados «marrones».
Puedes utilizar:
- restos y peladuras de frutas y verduras;
- posos de café y filtros de papel sin plástico;
- bolsitas de té únicamente si no contienen plástico;
- cáscaras de huevo trituradas;
- hojas secas;
- pequeñas cantidades de césped;
- cartón marrón sin plastificar cortado en trozos;
- pequeñas ramas trituradas.
Como referencia sencilla, intenta añadir aproximadamente 2 volúmenes de materiales marrones por cada volumen de restos verdes húmedos. No es una fórmula rígida: el aspecto, la humedad y el olor del compost indicarán si necesita ajustes.
- Prepara una base aireada. Coloca unos 10-15 cm de pequeñas ramas, hojas secas o material estructurante en el fondo del compostador.
- Añade los residuos en capas. Por cada recipiente de restos frescos de cocina, incorpora aproximadamente dos recipientes de hojas secas, cartón troceado u otro material marrón.
- Mezcla regularmente. Remueve el contenido aproximadamente cada 7-14 días para introducir oxígeno y mezclar zonas húmedas y secas.
- Controla la humedad. El material debe sentirse húmedo, parecido a una esponja bien escurrida. Si está empapado, añade hojas secas o cartón. Si está excesivamente seco, incorpora materiales frescos o un poco de agua.
- Deja madurar el compost. Según el clima, los materiales utilizados y la frecuencia de aireación, el proceso puede necesitar aproximadamente 3-12 meses.
El compost maduro debe presentar un aspecto oscuro y desmenuzable, olor agradable a tierra y pocos restos reconocibles del material original.
Reduce los residuos domésticos de forma sencilla
Uno de los principales beneficios ambientales del compostaje es que permite aprovechar localmente una parte de los residuos orgánicos generados en casa.
Peladuras de zanahoria, hojas exteriores de verduras, restos vegetales, posos de café o fruta demasiado madura pueden incorporarse al compost en lugar de desecharse con la basura general, siempre que sean materiales apropiados.
Para facilitar el hábito, puedes mantener en la cocina un recipiente pequeño con tapa y vaciarlo regularmente en el compostador.
Evita dejar restos durante demasiados días en la cocina, especialmente con temperaturas altas, porque pueden aparecer malos olores o mosquitas.
Devuelve materia orgánica al suelo
El compost terminado no es simplemente «basura descompuesta». Es una enmienda orgánica que puede ayudar a mejorar la estructura del suelo y su capacidad para gestionar agua y nutrientes.
En un huerto o jardín puedes extender aproximadamente 1-3 cm de compost maduro sobre la superficie e incorporarlo suavemente en los primeros centímetros del terreno.
Para preparar sustrato de macetas, evita utilizar compost puro. Una proporción orientativa puede ser 1 parte de compost maduro por 3 partes de sustrato, adaptándola a las necesidades de cada especie.
Las plantas que requieren suelos especialmente pobres o muy drenantes pueden necesitar cantidades menores.
Aprovecha mejor el agua del jardín
Añadir materia orgánica al suelo puede mejorar su estructura. En terrenos arenosos ayuda a aumentar la retención de humedad, mientras que en algunos suelos compactos contribuye, junto con otras buenas prácticas, a conseguir una estructura más favorable.
Puedes aplicar una capa de 1-2 cm de compost maduro alrededor de las plantas y cubrirla posteriormente con acolchado vegetal.
No amontones compost ni acolchado directamente contra los tallos o troncos. Deja unos centímetros libres alrededor de la base.
El compost no elimina la necesidad de regar, pero un suelo con buena estructura puede gestionar el agua de manera más eficiente.
Evita malos olores manteniendo el equilibrio
Un compostador bien gestionado debería oler principalmente a tierra y materia vegetal, no a putrefacción intensa.
Si aparece un olor desagradable, el contenido puede estar demasiado húmedo o poco aireado.
Añade 2-3 partes de hojas secas o cartón troceado por cada parte de material muy húmedo que acabes de incorporar y mezcla cuidadosamente.
Si está compacto, remueve para crear espacios de aire.
No añadas más agua hasta comprobar que la humedad ha disminuido. Normalmente, después de corregir el equilibrio y airear, el olor debería reducirse progresivamente durante los días siguientes.
Errores a evitar
Añadir carne, pescado o restos grasos a un compostador doméstico sencillo. Pueden generar olores y atraer animales.
Incorporar excrementos de perros o gatos. No son apropiados para un compost destinado posteriormente al huerto doméstico.
Añadir demasiados restos húmedos de una vez. Pueden compactarse y reducir la aireación, provocando malos olores.
Utilizar plantas claramente enfermas sin conocer el proceso. Un compostaje doméstico que no alcance temperaturas suficientes puede no destruir determinados patógenos.
Usar el compost antes de madurar. Si todavía aparecen muchos restos reconocibles y el material continúa transformándose activamente, conviene esperar.
Para ir más lejos
En un balcón, utiliza un sistema de compostaje diseñado específicamente para espacios pequeños y asegúrate de gestionar correctamente humedad y ventilación.
Durante épocas secas y calurosas, comprueba semanalmente que el contenido no se haya secado completamente.
Triturar o cortar los residuos vegetales grandes en fragmentos de aproximadamente 2-5 cm puede acelerar su descomposición.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en hacerse el compost?
Normalmente entre 3 y 12 meses, dependiendo del tamaño de los materiales, temperatura, humedad, aireación y frecuencia de mezcla.
¿Puedo echar cáscaras de huevo?
Sí. Déjalas secar y tritúralas antes de incorporarlas. Se degradan lentamente, por lo que pueden seguir viéndose pequeños fragmentos durante bastante tiempo.
¿Por qué mi compost huele mal?
Suele indicar exceso de humedad, demasiados materiales frescos o falta de aire. Añade hojas secas o cartón marrón troceado y mezcla el contenido.
¿Cómo sé que el compost está listo?
Debe ser oscuro, suelto y relativamente homogéneo, con olor a tierra. La mayoría de los materiales originales ya no deberían poder identificarse claramente