Inicio > El aceite vegetal que muchas personas utilizan para cuidar el cabello seco

El aceite vegetal que muchas personas utilizan para cuidar el cabello seco

El cabello seco suele sentirse áspero, perder brillo y enredarse con facilidad, especialmente después de exposiciones frecuentes al sol, secadores, planchas, tintes o lavados intensivos. Entre los aceites vegetales utilizados tradicionalmente para mejorar su aspecto destaca el aceite de argán. Aplicado en cantidades pequeñas, puede lubricar la fibra capilar, reducir temporalmente la sensación de aspereza y facilitar el peinado. No repara de forma permanente un cabello dañado, pero utilizado correctamente puede convertirse en un complemento sencillo de la rutina habitual.

Cómo utilizar aceite de argán como tratamiento antes del lavado

El aceite de argán es rico en lípidos y se utiliza principalmente como acondicionador cosmético. Forma una película fina sobre el cabello que reduce la fricción entre las fibras y proporciona temporalmente más suavidad y brillo.

Necesitarás:

  • 1 cucharadita de aceite de argán puro, unos 5 ml, para cabello medio.
  • Entre 2 y 3 ml para cabello corto o fino.
  • Hasta 10 ml para cabello muy largo, grueso o abundante.
  • Un peine de dientes anchos.
  • Champú suave.
  • Acondicionador habitual.

No es necesario empapar completamente el cabello.

  1. Trabaja sobre cabello seco. Desenreda primero con suavidad para evitar tirones durante la aplicación.
  2. Distribuye el aceite. Calienta entre las palmas de las manos aproximadamente 5 ml y aplícalo desde la mitad del cabello hasta las puntas. Evita el cuero cabelludo si tienes tendencia grasa.
  3. Reparte uniformemente. Pasa los dedos o un peine de dientes anchos para que no queden zonas excesivamente saturadas.
  4. Déjalo actuar entre 20 y 30 minutos. Para un tratamiento cosmético no hace falta mantenerlo durante toda la noche.
  5. Lava normalmente. Utiliza champú y aclara bien. Si queda demasiado aceite, realiza un segundo lavado suave. Termina con acondicionador si lo necesitas.

El resultado esperado es un cabello temporalmente más manejable y menos áspero. La cantidad correcta es aquella que aporta suavidad sin dejar las fibras pesadas o grasientas.

Unas gotas después del lavado

El aceite también puede utilizarse como producto de acabado. Esta técnica funciona especialmente bien en puntas secas o cabellos gruesos que tienden a encresparse.

Después de lavar, retira el exceso de agua con una toalla sin frotar. Coloca 1 o 2 gotas de aceite en las manos para cabello fino y 3 o 4 gotas para cabello grueso o largo. Frótalas entre las palmas y distribuye únicamente por medios y puntas.

Empieza siempre con poca cantidad. Añadir más es sencillo, mientras que retirar un exceso suele requerir otro lavado.

El aceite reduce la fricción y proporciona brillo superficial, pero no sustituye un protector térmico formulado específicamente para utilizar secador o plancha.

Aceite de coco como alternativa para algunos cabellos

El aceite de coco es otra opción popular. Su comportamiento sobre la fibra capilar es diferente y puede resultar adecuado como tratamiento previo al champú, aunque en determinados cabellos deja una sensación pesada.

Utiliza aproximadamente 3–5 ml para cabello de longitud media. Si el aceite está sólido, calienta únicamente la cantidad necesaria entre las manos hasta que se derrita. No hace falta calentarlo en exceso.

Distribúyelo por medios y puntas y deja actuar 20–30 minutos antes de lavar.

Si tienes cabello muy fino, empieza con apenas 1–2 ml. Suspende su uso si notas que el pelo queda rígido, pesado o difícil de limpiar. No todos los tipos de cabello responden igual a un mismo aceite vegetal.

Proteger el cabello evita que vuelva a resecarse

Un aceite puede mejorar el tacto, pero conviene reducir las causas de la sequedad. Lava el cabello con agua templada en lugar de muy caliente y utiliza un champú adecuado a tu cuero cabelludo.

Después del lavado, aplica acondicionador principalmente sobre medios y puntas y déjalo actuar el tiempo indicado por el fabricante, normalmente unos minutos.

Si utilizas secador, mantenlo en una temperatura moderada y evita concentrar el aire caliente durante demasiado tiempo sobre una misma zona. Antes de planchas o rizadores, utiliza un protector térmico formulado específicamente para ese propósito.

En verano, los sombreros y otras barreras físicas también ayudan a limitar la exposición prolongada del cabello al sol.

Errores que conviene evitar

Utilizar demasiado aceite. Saturar el cabello no significa nutrirlo mejor. Puede dejarlo pesado y obligar a realizar lavados más intensos.

Aplicarlo siempre en las raíces. En personas con cuero cabelludo graso puede aumentar la sensación aceitosa y la acumulación de residuos.

Dejarlo durante días. Un tratamiento previo al lavado de 20–30 minutos suele ser suficiente para probar cómo responde el cabello.

Mezclarlo con limón o bicarbonato. Estos ingredientes no son necesarios para acondicionar la fibra y pueden resultar irritantes o demasiado agresivos.

Pensar que repara las puntas abiertas. Un aceite puede hacer que temporalmente parezcan más lisas, pero no vuelve a unir permanentemente una fibra capilar partida. Cuando las puntas están muy deterioradas, cortarlas es la solución efectiva.

Para ir más allá

Si tienes el cabello fino, reserva el aceite exclusivamente para las puntas y comienza con una sola gota después del lavado.

Para cabello rizado o muy grueso, prueba cantidades ligeramente mayores, distribuyéndolas por secciones para evitar acumulaciones.

Si utilizas aceite antes del champú una o dos veces por semana, observa el resultado durante varias semanas. Reduce la frecuencia si el cabello pierde volumen o necesita lavados repetidos para quedar limpio.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas veces por semana puedo utilizar aceite de argán?

Una o dos aplicaciones semanales antes del lavado suelen ser suficientes para empezar. Como acabado, pueden utilizarse unas pocas gotas cuando sea necesario, siempre que el cabello no quede pesado.

¿El aceite hace crecer el cabello más rápido?

No existe motivo para esperar que aplicar aceite de argán sobre la fibra haga crecer el cabello significativamente más rápido. Su principal utilidad es cosmética: mejorar suavidad, lubricación y apariencia.

¿Puedo dejarlo toda la noche?

Es posible, pero normalmente no es necesario. Una aplicación de 20–30 minutos permite comprobar el resultado con menos riesgo de manchar tejidos o utilizar una cantidad excesiva.

¿Qué hago si la sequedad continúa?

Si el cabello permanece muy quebradizo pese a reducir el calor y mejorar los cuidados, revisa los tratamientos químicos y la frecuencia de lavado. Si además aparecen caída importante, picor, descamación, lesiones o cambios persistentes del cuero cabelludo, conviene consultar a un dermatólogo para descartar un problema que no pueda resolverse únicamente con cuidados cosméticos.

Carmen Herrera, autora de TrucosAbuela
Escrito por
Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aprendí a cocinar y a resolver los problemas del hogar junto a mi madre y a mi abuela, y desde entonces no he dejado de anotar lo que funciona. Cada truco que publico lo he probado antes en mi propia casa.

Más sobre mí  ·  Sígueme en Facebook

Hola, soy Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aquí comparto los trucos, remedios y recetas que aprendí de mi madre y de mi abuela, y que sigo probando en mi propia cocina antes de publicarlos.

Conóceme mejor →

Compartir