La cal suele aparecer primero en las zonas más difíciles de limpiar de una jarra eléctrica: el borde, el cuello, el pico vertedor y el pequeño filtro situado junto a la salida. Esos depósitos blancos proceden principalmente de los minerales presentes en el agua y pueden acumularse rápidamente cuando el agua es dura. La buena noticia es que no hace falta raspar el acero ni utilizar limpiadores agresivos. Una solución sencilla de ácido cítrico o vinagre blanco permite ablandar los depósitos para retirarlos sin dañar la superficie.
La limpieza con ácido cítrico que disuelve la cal acumulada
El ácido cítrico es especialmente práctico para descalcificar una jarra eléctrica porque se disuelve fácilmente en agua y ayuda a desprender los depósitos minerales. Antes de empezar, consulta las instrucciones del fabricante, especialmente si el interior contiene materiales distintos del acero inoxidable.
Necesitarás:
- 500 ml de agua
- 15 g de ácido cítrico en polvo
- un recipiente pequeño
- un paño de microfibra
- un cepillo de dientes suave y limpio
- agua limpia para el aclarado
1. Prepara la solución descalcificadora
Disuelve 15 g de ácido cítrico en 500 ml de agua templada. Remueve hasta que el polvo desaparezca completamente.
Vierte la mezcla en la jarra sin superar nunca la marca máxima indicada por el fabricante.
2. Calienta la solución
Si el manual del aparato permite utilizar ácido cítrico, enciende la jarra y deja que el agua llegue a ebullición. Después, desconéctala de la corriente y deja actuar la solución durante 15 a 20 minutos.
Durante este tiempo, el ácido ayuda a disolver los depósitos minerales adheridos a las paredes, el borde y la zona cercana al pico.
3. Ocúpate del cuello y del pico
Cuando la jarra se haya enfriado lo suficiente para manipularla con seguridad, vacía parte de la solución en un recipiente.
Humedece el cepillo de dientes con ella y frota muy suavemente el borde, el cuello y las zonas accesibles alrededor del pico. No introduzcas objetos metálicos ni cuchillos para desprender la cal: pueden rayar el acero o dañar el filtro.
Si todavía quedan placas blancas, deja actuar un poco de solución sobre ellas durante otros 5 minutos antes de volver a cepillar.
4. Aclara cuidadosamente
Vacía completamente la jarra y aclárala 2 o 3 veces con agua limpia.
Después, llénala aproximadamente hasta la mitad con agua fresca, hiérvela y desecha esa agua. Este último aclarado ayuda a eliminar cualquier resto de la solución utilizada.
El resultado correcto no consiste necesariamente en conseguir un metal perfectamente pulido: el objetivo es que los depósitos blancos se hayan desprendido y que el borde y el pico vuelvan a quedar limpios al tacto y a la vista.
Vinagre blanco cuando no tienes ácido cítrico
El vinagre blanco también puede servir para depósitos moderados, siempre que el fabricante de la jarra no desaconseje su utilización.
Mezcla 250 ml de vinagre blanco con 250 ml de agua. Vierte la mezcla en la jarra y déjala actuar entre 20 y 30 minutos. Para una acumulación importante, puede calentarse la mezcla si las instrucciones del aparato lo permiten.
Después, vacía, aclara varias veces y hierve una carga de agua limpia antes de volver a utilizar la jarra.
No combines vinagre con lejía ni con otros limpiadores. Además de ser innecesario, algunas mezclas pueden liberar gases peligrosos.
Limpia el filtro del pico por separado
Muchas jarras incorporan un pequeño filtro de malla en el pico. La cal puede bloquear parcialmente sus orificios y hacer que el agua salga de manera irregular.
Si el filtro es desmontable según el manual, retíralo con la jarra fría y desenchufada. Déjalo durante 15 minutos en un recipiente con 200 ml de agua templada y 5 g de ácido cítrico.
Después, pásale un cepillo muy suave, acláralo abundantemente y vuelve a colocarlo cuando esté limpio. No fuerces un filtro que no esté diseñado para desmontarse.
Evita que la cal vuelva a acumularse rápidamente
La prevención resulta mucho más sencilla que eliminar una capa gruesa. Si utilizas la jarra todos los días, vacía el agua que sobre una vez que el aparato se haya enfriado en lugar de dejarla durante muchas horas.
En zonas con agua muy dura, revisa el interior una vez por semana. No es necesario descalcificar en cada revisión: hazlo cuando empiece a aparecer una película blanquecina visible.
Según la dureza del agua y la frecuencia de uso, una descalcificación cada 2 a 4 semanas puede ser suficiente. Con agua poco mineralizada, el intervalo puede ser considerablemente mayor.
Errores que debes evitar
Raspar la cal con un cuchillo o estropajo metálico. Puede rayar permanentemente el acero inoxidable y deteriorar las piezas del pico.
Sumergir la jarra completa en agua. La base, los contactos eléctricos y otros componentes nunca deben sumergirse salvo indicación expresa del fabricante.
Usar demasiado ácido. Una concentración mayor no significa necesariamente una limpieza mejor y puede afectar a determinados materiales, juntas o acabados.
Mezclar diferentes productos de limpieza. Utiliza un solo método y aclara bien. Nunca mezcles lejía con vinagre, ácidos o amoniaco.
Olvidar el aclarado final. Después de descalcificar, enjuaga varias veces y realiza una ebullición únicamente con agua limpia antes de preparar una bebida.
Para ir un poco más lejos
Si solo observas una película fina de cal, realiza la limpieza antes de que se convierta en una costra gruesa: necesitarás menos tiempo y menos producto.
Para las jarras con interior de plástico, vidrio, revestimientos especiales o elementos calefactores expuestos, consulta primero el manual. Las recomendaciones de descalcificación pueden variar según el material.
Si el agua de tu zona es especialmente dura, reducir el tiempo durante el cual permanece agua estancada dentro de la jarra ayuda a limitar los depósitos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo utilizar zumo de limón?
Puede ayudar con depósitos muy ligeros porque contiene ácido cítrico, pero su concentración es variable y deja más residuos que el ácido cítrico puro. Para una descalcificación controlada es preferible utilizar un producto apto para este uso siguiendo una dosificación precisa.
¿Cada cuánto tiempo debo descalcificar la jarra?
Depende principalmente de la dureza del agua y del uso. Con agua dura y utilización diaria, comprueba el interior semanalmente y descalcifica aproximadamente cada 2 a 4 semanas, o cuando observes depósitos visibles.
¿Por qué queda cal especialmente alrededor del cuello?
Cuando el agua hierve, pequeñas salpicaduras y gotas alcanzan el borde y el pico. Al evaporarse el agua, los minerales permanecen sobre esas superficies y forman progresivamente los depósitos blancos.
¿Qué hago si todavía queda cal después de la primera limpieza?
No raspes. Repite una segunda aplicación suave de ácido cítrico durante 10 a 15 minutos y cepilla delicadamente la zona cuando la jarra esté fría. Las acumulaciones antiguas pueden necesitar dos tratamientos en lugar de una solución excesivamente concentrada.