Aunque la parte exterior de la campana parezca limpia, en su interior pueden acumularse capas de grasa procedentes del vapor y de las salpicaduras de la cocina. Con el tiempo, estos residuos se vuelven pegajosos y difíciles de retirar. Una limpieza periódica ayuda a mantener los filtros y las superficies accesibles en mejores condiciones. El objetivo no es empapar el aparato, sino ablandar la grasa y retirarla progresivamente, protegiendo siempre el motor y los componentes eléctricos.
Cómo limpiar la grasa acumulada en el interior de la campana
Antes de empezar, consulta el manual del fabricante si lo tienes disponible, ya que el desmontaje y los materiales pueden variar según el modelo.
Material necesario:
- 1 litro de agua caliente, pero no hirviendo
- 10 ml de lavavajillas desengrasante
- 2 paños de microfibra
- 1 esponja suave no abrasiva
- Un cepillo pequeño de cerdas suaves
- Guantes de limpieza
- Un recipiente amplio
1. Desconecta completamente la campana.
Apágala y desconéctala de la corriente antes de tocar filtros o superficies interiores. Espera hasta que las luces y las zonas próximas a la cocina estén completamente frías.
2. Retira los filtros desmontables.
Extrae únicamente las piezas que el fabricante indique como desmontables. Si son filtros metálicos reutilizables, colócalos en un recipiente con agua caliente y unos 10 ml de lavavajillas. Déjalos entre 15 y 30 minutos para ablandar la grasa.
Los filtros de carbón desechables, en cambio, normalmente no deben lavarse: deben sustituirse siguiendo las indicaciones del fabricante.
3. Ablanda la grasa de las superficies accesibles.
Mezcla 500 ml de agua caliente con 5 ml de lavavajillas. Humedece una microfibra y escúrrela muy bien. Pásala sobre las superficies metálicas accesibles y deja actuar la humedad durante unos 3-5 minutos.
Nunca pulverices líquido directamente dentro de la campana ni mojes el motor, cables, conexiones, interruptores o componentes eléctricos.
4. Retira los depósitos.
Pasa una esponja suave sobre la grasa reblandecida. Para esquinas y juntas accesibles, utiliza un cepillo de cerdas suaves. Repite el proceso si queda una capa pegajosa en lugar de intentar eliminarla con un estropajo agresivo.
5. Aclara y seca.
Pasa otra microfibra ligeramente humedecida solo con agua y después seca cuidadosamente. Limpia los filtros metálicos, acláralos y deja que se sequen completamente antes de volver a colocarlos.
La superficie debería quedar sin película aceitosa al tacto. No reconectes el aparato hasta que todos los elementos estén totalmente secos.
Bicarbonato para filtros metálicos muy grasientos
Cuando un filtro metálico reutilizable presenta grasa especialmente adherida, puede añadirse bicarbonato al remojo.
En un recipiente suficientemente grande, mezcla aproximadamente 2 litros de agua caliente, 15 ml de lavavajillas y 30 g de bicarbonato. Sumerge únicamente el filtro metálico desmontado durante 15-20 minutos.
Después, frota suavemente con un cepillo, siguiendo la estructura del filtro, y aclara abundantemente.
Comprueba antes las instrucciones del fabricante: algunos filtros o acabados, especialmente determinadas piezas de aluminio, pueden alterarse con productos alcalinos o remojos prolongados. No utilices esta solución sobre componentes eléctricos ni dentro del motor.
Limpiar el acero inoxidable sin dejar marcas
Para las partes interiores accesibles de acero inoxidable, normalmente basta con agua tibia y una pequeña cantidad de lavavajillas.
Añade unos 5 ml de lavavajillas a 500 ml de agua tibia. Humedece una microfibra, escúrrela y limpia siguiendo la dirección del acabado del acero.
Después, pasa otro paño ligeramente humedecido con agua limpia y seca inmediatamente con una microfibra seca.
Evita estropajos metálicos, lana de acero, cuchillas y polvos abrasivos. Pueden rayar permanentemente el acabado. Tampoco es necesario utilizar productos muy agresivos cuando la grasa puede eliminarse mediante varias pasadas suaves.
Una limpieza frecuente evita las capas difíciles
La forma más sencilla de enfrentarse a la grasa endurecida es impedir que llegue a acumularse durante meses.
Después de cocinar alimentos que generan mucho vapor graso, espera a que la campana esté fría y limpia las superficies exteriores y accesibles con una microfibra ligeramente humedecida.
Para una cocina utilizada regularmente, revisar los filtros aproximadamente una vez al mes es una referencia práctica, aunque la frecuencia real depende de cuánto se cocine y de las recomendaciones del fabricante.
Si preparas frituras con frecuencia, probablemente tendrás que limpiarlos más a menudo. Una película fina y reciente requiere mucho menos esfuerzo que varias capas de grasa seca.
Errores a evitar
Pulverizar desengrasante directamente dentro de la campana. El líquido puede alcanzar el motor, las conexiones eléctricas o las luces y provocar daños.
Limpiar el aparato conectado. Siempre debe desconectarse de la corriente antes de desmontar filtros o trabajar en el interior.
Usar estropajos metálicos. Pueden producir arañazos visibles e irreversibles en el acero inoxidable y otros acabados.
Lavar todos los filtros de la misma manera. Los filtros metálicos reutilizables suelen poder limpiarse, mientras que muchos filtros de carbón deben sustituirse.
Mezclar productos de limpieza. No combines lejía con vinagre, amoníaco, ácidos ni otros limpiadores. Además de ser innecesario, algunas mezclas pueden liberar gases peligrosos.
Para ir más allá
Si la campana sigue funcionando mal después de limpiar correctamente los filtros, no desmontes el motor por tu cuenta. Puede necesitar una revisión técnica.
En cocinas donde se fríe habitualmente, una limpieza ligera semanal de las superficies accesibles puede reducir considerablemente la acumulación.
Antes de aplicar bicarbonato, vinagre o cualquier producto específico sobre aluminio, acero pintado u otro acabado delicado, consulta las recomendaciones del fabricante.
Preguntas frecuentes
¿Con qué frecuencia hay que limpiar el interior de la campana?
Depende del uso. Conviene inspeccionar las superficies y filtros aproximadamente cada mes si se cocina regularmente. Las frituras frecuentes pueden exigir una limpieza más habitual.
¿Puedo utilizar vinagre blanco en una campana de acero inoxidable?
No es imprescindible para eliminar grasa y algunos fabricantes desaconsejan determinados productos ácidos. Para una limpieza habitual, agua tibia y lavavajillas desengrasante suelen ser una opción más sencilla. Consulta siempre las instrucciones del aparato.
¿Puedo meter los filtros en el lavavajillas?
Algunos filtros metálicos son aptos para lavavajillas y otros pueden decolorarse o deteriorarse. Comprueba el manual del modelo antes de hacerlo. Los filtros de carbón desechables normalmente no se lavan.
¿Qué hago si la grasa está completamente endurecida?
No intentes arrancarla con una cuchilla. Aplica varias veces un paño bien escurrido con agua caliente y lavavajillas, dejando actuar unos minutos entre cada pasada. El reblandecimiento progresivo permite retirar la suciedad con menos riesgo de dañar la superficie.