Cultivar plantas aromáticas es una de las formas más sencillas de empezar en jardinería. Muchas especies ocupan poco espacio, pueden vivir perfectamente en macetas y permiten cosechar hojas frescas durante meses. La clave está en comenzar con variedades resistentes y, sobre todo, no tratarlas a todas de la misma manera. Albahaca, romero, tomillo o menta tienen necesidades diferentes. Con unas macetas adecuadas, buen drenaje y un riego bien ajustado, incluso un principiante puede mantener un pequeño rincón aromático sano y productivo.
Las mejores aromáticas para empezar sin complicaciones
Para un primer cultivo, conviene elegir especies resistentes y fáciles de encontrar. Una combinación especialmente práctica es albahaca, menta, romero, tomillo, perejil y cebollino.
Para empezar necesitarás:
- 1 maceta de 15-20 cm para cada planta joven;
- sustrato universal de calidad;
- perlita o arena gruesa para mejorar el drenaje;
- platos para las macetas, evitando dejar agua acumulada;
- una regadera de boquilla fina.
Si cultivas romero o tomillo, mezcla aproximadamente 3 partes de sustrato universal con 1 parte de perlita o arena gruesa. Estas plantas toleran mucho mejor cierta sequedad que un suelo constantemente húmedo.
- Utiliza siempre macetas con agujeros de drenaje. Una maceta cerrada puede acumular agua alrededor de las raíces y favorecer su deterioro.
- Planta cada especie por separado. Coloca el cepellón aproximadamente a la misma profundidad que tenía en su recipiente original y presiona ligeramente el sustrato alrededor.
- Haz un primer riego abundante. Añade agua lentamente hasta observar que comienza a salir por los agujeros inferiores. Después, vacía el agua que quede en el plato.
- Coloca las plantas según sus necesidades de luz. Romero y tomillo agradecen unas 6 horas de sol directo cuando están aclimatados. La albahaca también necesita mucha luminosidad, mientras que menta y perejil pueden funcionar bien con sol suave o semisombra luminosa.
- Comprueba la tierra antes de volver a regar. Introduce un dedo unos 2-3 cm. En albahaca, perejil y menta, riega cuando esa capa empiece a secarse. En romero y tomillo deja secar algo más el sustrato entre riegos.
En condiciones adecuadas, las plantas jóvenes suelen mostrar crecimiento nuevo durante las semanas siguientes.
Albahaca: perfecta para aprender a cosechar correctamente
La albahaca crece rápidamente durante la temporada cálida y responde muy bien a las cosechas frecuentes.
Necesita temperaturas templadas y no tolera las heladas. Colócala en un lugar luminoso, con varias horas de sol, evitando exponer bruscamente una planta recién comprada a un sol intenso durante todo el día.
Cuando alcance unos 15-20 cm, corta las puntas justo por encima de un par de hojas. De esa zona surgirán nuevos brotes y la planta tenderá a ramificarse.
Mantén el sustrato ligeramente húmedo, pero nunca empapado. Durante los días cálidos, una maceta pequeña puede necesitar revisiones frecuentes.
Romero y tomillo: menos agua es normalmente mejor
Estas dos aromáticas mediterráneas son excelentes para balcones soleados, pero uno de los errores más habituales consiste precisamente en cuidarlas demasiado.
Utiliza un sustrato muy drenante y deja secar los primeros 3-5 cm antes de regar nuevamente. Cuando toque hacerlo, riega bien hasta que salga agua por debajo en lugar de administrar pequeñas cantidades todos los días.
Necesitan mucha luz. Intenta proporcionarles alrededor de 6 horas de sol directo diario, especialmente una vez aclimatadas.
No dejes agua permanentemente dentro del plato. El exceso continuado de humedad puede perjudicar seriamente sus raíces.
Menta: muy fácil, pero mejor en su propia maceta
La menta es vigorosa y puede extenderse rápidamente, por lo que cultivarla separada evita que termine ocupando el espacio destinado a otras plantas.
Una maceta de 20-25 cm de diámetro ofrece un buen punto de partida. Utiliza sustrato universal con buen drenaje y mantén una humedad relativamente regular.
Comprueba los primeros 2-3 cm de tierra antes de regar. Si están secos, riega hasta que aparezca agua por los agujeros inferiores.
Corta regularmente las puntas para favorecer una mata más tupida. Si aparecen tallos demasiado largos, puedes reducirlos aproximadamente un tercio, evitando eliminar de golpe toda la vegetación.
Perejil y cebollino para completar el pequeño huerto
El perejil agradece un sustrato que conserve cierta humedad sin permanecer encharcado. Puede cultivarse con sol moderado o en una ubicación muy luminosa.
El cebollino también resulta sencillo. Cuando esté bien desarrollado, corta algunas hojas dejando aproximadamente 3-5 cm desde la base, sin retirar toda la planta simultáneamente.
Ambas especies funcionan bien en recipientes individuales de unos 15-20 cm de diámetro para plantas jóvenes.
Al cosechar poco y con frecuencia, las plantas conservan suficiente follaje para continuar desarrollándose.
Errores a evitar
Regar todas las aromáticas al mismo tiempo. La menta puede necesitar agua mientras el romero todavía tiene humedad suficiente. Comprueba cada maceta individualmente.
Usar recipientes sin drenaje. El agua acumulada alrededor de las raíces puede provocar amarilleamiento, pérdida de vigor y problemas radiculares.
Colocar inmediatamente una planta de vivero a pleno sol intenso. Una transición brusca puede quemar las hojas. Aumenta gradualmente las horas de exposición durante aproximadamente una semana.
Cultivar menta junto al resto. Su crecimiento vigoroso puede competir rápidamente por espacio y nutrientes.
Cosechar demasiado de una sola vez. Especialmente en plantas jóvenes, conserva suficiente follaje para que puedan seguir creciendo.
Para ir un poco más lejos
En balcones pequeños, utiliza macetas individuales agrupadas en una zona luminosa: podrás mover cada especie según sus necesidades.
En climas muy calurosos, protege albahaca, perejil y menta del sol más fuerte de la tarde si observas marchitez o quemaduras frecuentes.
Si cultivas en interior, sitúa las aromáticas junto a una ventana muy luminosa. Romero y tomillo pueden resultar más difíciles dentro de casa si reciben poca luz.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que regar las plantas aromáticas?
No existe una frecuencia universal. Comprueba el sustrato con los dedos. Menta, perejil y albahaca suelen necesitar una humedad más regular, mientras que romero y tomillo prefieren que la tierra se seque más entre dos riegos.
¿Puedo plantar varias aromáticas en la misma maceta?
Sí, siempre que tengan necesidades similares. Romero y tomillo pueden combinarse mejor entre sí que con menta. Para un principiante, sin embargo, utilizar macetas separadas facilita muchísimo controlar el riego.
¿Por qué se está poniendo amarilla mi planta aromática?
Una causa frecuente es el exceso de humedad, especialmente cuando el recipiente drena mal. Comprueba la tierra antes de añadir más agua y asegúrate de que los agujeros inferiores estén libres.
¿Cuándo puedo empezar a cosechar?
Es mejor esperar hasta que la planta esté bien establecida y produzca crecimiento nuevo. Después, cosecha pequeñas cantidades regularmente. Cortar correctamente las puntas de especies como la albahaca o la menta puede incluso favorecer una planta más ramificada y compacta.