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¿Por qué tus tomates se agrietan y cómo evitarlo fácilmente?

Pocas cosas resultan tan frustrantes para un aficionado al huerto como ver un tomate grande, sano y casi listo para cosechar… agrietado de un día para otro. Aunque estas grietas no siempre significan que el fruto esté enfermo, sí reducen su conservación y facilitan la entrada de hongos, bacterias e insectos. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, este problema tiene una causa muy concreta y puede prevenirse con algunos cambios sencillos en el riego y el cuidado de las plantas. A continuación descubrirás por qué ocurre y qué hacer para mantener tus tomates enteros y saludables.

La principal causa de las grietas: los cambios bruscos de humedad

La mayoría de los tomates se agrietan cuando pasan varios días con poca agua y, de repente, reciben un riego abundante o una lluvia intensa. La pulpa absorbe agua rápidamente y aumenta de volumen, mientras que la piel no puede estirarse al mismo ritmo y termina rompiéndose.

Para evitarlo necesitarás:

  • Agua limpia.
  • Una regadera o sistema de riego por goteo.
  • Mantillo orgánico (paja, hojas secas o corteza triturada).

Cómo hacerlo correctamente

  1. Comprueba la humedad del suelo introduciendo un dedo unos 5 cm en la tierra. Si está seca a esa profundidad, es momento de regar.
  2. Aplica aproximadamente 2 a 4 litros de agua por planta, dependiendo del tamaño y de la temperatura ambiente.
  3. Riega lentamente directamente sobre la tierra, evitando mojar las hojas y los frutos.
  4. Coloca una capa de 5 a 8 cm de mantillo alrededor de la planta para conservar la humedad.
  5. Mantén un ritmo constante de riego, preferiblemente temprano por la mañana.

Tiempo necesario

Los resultados no son inmediatos sobre los tomates ya agrietados, pero en las siguientes semanas los nuevos frutos crecerán de forma mucho más uniforme.

¿Cómo saber si está funcionando?

Los tomates comenzarán a madurar sin presentar nuevas grietas, la tierra permanecerá húmeda durante más tiempo y la planta mostrará un crecimiento más regular incluso durante los días calurosos.

Mantén un riego constante durante todo el verano

El secreto no es regar más, sino regar de manera regular.

En épocas de calor intenso, los tomates suelen necesitar agua entre 2 y 4 veces por semana, según el tipo de suelo. Los terrenos arenosos se secan antes que los arcillosos y requieren riegos más frecuentes.

Es mejor aportar siempre cantidades similares de agua que alternar largos periodos de sequía con riegos muy abundantes. Si utilizas una manguera, deja correr el agua lentamente durante varios minutos para que penetre en profundidad. Evita los riegos superficiales, ya que favorecen raíces poco profundas y aumentan el estrés hídrico.

Protege el suelo con acolchado natural

El acolchado ayuda a mantener estable la humedad del suelo y reduce las variaciones bruscas que favorecen el agrietamiento.

Puedes utilizar:

  • Paja limpia.
  • Hojas secas.
  • Restos de césped completamente secos.
  • Corteza triturada.

Extiende una capa de entre 5 y 8 cm alrededor de la planta, dejando unos 5 cm libres alrededor del tallo para evitar exceso de humedad en la base.

Además de conservar el agua, el acolchado limita el crecimiento de malas hierbas y reduce la evaporación durante los días más calurosos del verano.

Cosecha los tomates en el momento adecuado

Muchos tomates se agrietan porque permanecen demasiado tiempo en la planta una vez alcanzan la madurez.

Cuando el fruto haya adquirido aproximadamente el 80 a 90 % de su color definitivo, puedes recogerlo y dejar que termine de madurar a temperatura ambiente.

Esto resulta especialmente útil cuando se anuncian lluvias intensas o tormentas, ya que los tomates maduros son mucho más sensibles a absorber agua rápidamente y abrirse.

Nunca dejes los frutos completamente maduros varios días bajo fuertes lluvias si puedes cosecharlos antes.

Elige variedades menos propensas a agrietarse

Aunque todas las variedades pueden agrietarse, algunas presentan una piel más resistente.

Si cada año tienes este problema, considera plantar variedades conocidas por su buena resistencia al agrietamiento.

Además, procura mantener una distancia adecuada entre plantas para favorecer la circulación del aire y reducir el estrés causado por el exceso de calor y humedad.

Un suelo rico en materia orgánica también ayuda a retener la humedad de forma más uniforme y mejora el desarrollo del sistema radicular.

Errores que debes evitar

Regar solo cuando la planta parece marchita

Esperar demasiado provoca un fuerte estrés hídrico y aumenta el riesgo de que los frutos se agrieten tras el siguiente riego.

Inundar la planta después de varios días secos

Un exceso de agua en poco tiempo es la causa más frecuente del problema.

Regar sobre las hojas durante las horas de más calor

Además de desperdiciar agua por evaporación, favorece algunas enfermedades fúngicas. Es preferible regar directamente la base de la planta.

No utilizar acolchado

La tierra pierde humedad rápidamente y las raíces sufren cambios constantes que terminan afectando al fruto.

Abusar de fertilizantes ricos en nitrógeno

El exceso de nitrógeno favorece un crecimiento muy rápido que puede volver los frutos más sensibles a las grietas. Sigue siempre las dosis indicadas por el fabricante del fertilizante o utiliza compost bien maduro.

Para obtener todavía mejores resultados

  • Instala un sistema de riego por goteo si cultivas varias plantas; proporciona agua de forma lenta y constante.
  • Si se anuncian lluvias intensas, cosecha los tomates casi maduros uno o dos días antes.
  • Añade compost maduro al suelo al inicio de la temporada para mejorar su capacidad de retener humedad sin encharcarse.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden comer los tomates agrietados?

Sí, siempre que la grieta esté limpia y el fruto no presente moho, mal olor o zonas blandas. Conviene consumirlos lo antes posible.

¿Las grietas indican una enfermedad?

No. En la mayoría de los casos se deben a cambios bruscos en la cantidad de agua disponible para la planta.

¿El riego por goteo ayuda a prevenir este problema?

Sí. Es una de las mejores opciones porque mantiene una humedad más constante en el suelo y reduce las variaciones que provocan las grietas.

¿Qué hago si se anuncian varios días de lluvia?

Si los tomates ya tienen casi todo su color rojo, recógelos antes de la lluvia y deja que terminen de madurar dentro de casa. Así disminuirás considerablemente el riesgo de que se abran.

Hola, soy Carmen.

Soy Carmen. Me apasionan la cocina familiar y el cuidado del hogar, y aquí comparto mis mejores trucos, remedios caseros y consejos tradicionales para ayudarte a mantener una casa limpia, acogedora y llena de bienestar con soluciones sencillas, prácticas y económicas.

 

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