Inicio > El mantenimiento que muchos olvidan y que puede evitar averías costosas

El mantenimiento que muchos olvidan y que puede evitar averías costosas

Muchos electrodomésticos no dejan de funcionar de un día para otro: antes suelen acumular polvo, pelusas, grasa, cal o pequeñas obstrucciones que dificultan su trabajo. Revisar filtros, rejillas, juntas, mangueras y zonas de ventilación puede prevenir problemas y mantener un rendimiento adecuado durante más tiempo. No se trata de desmontar aparatos ni realizar reparaciones eléctricas, sino de dedicar unos minutos periódicamente al mantenimiento permitido por el fabricante. Una rutina sencilla puede detectar además fugas, cables dañados o piezas deterioradas antes de que el problema empeore.

La rutina preventiva que conviene hacer regularmente

Una revisión mensual de los componentes accesibles permite descubrir suciedad y desgaste antes de que afecten seriamente al funcionamiento.

Material necesario:

  • 500 ml de agua tibia
  • 5 ml de jabón lavavajillas suave
  • 2 paños de microfibra
  • Un cepillo pequeño de cerdas suaves
  • Una aspiradora con accesorio de cepillo, cuando sea apropiado
  • Una linterna

1. Desconecta el aparato

Antes de limpiar filtros, rejillas o componentes desmontables, apaga y desenchufa el electrodoméstico. Si ha generado calor, espera 20-30 minutos o hasta que esté completamente frío.

2. Inspecciona filtros y rejillas

Busca polvo, pelusas o grasa acumulada. Retira los filtros siguiendo el manual. Algunos pueden lavarse y otros deben limpiarse en seco o sustituirse.

Nunca mojes un filtro sin comprobar previamente que es lavable.

3. Revisa juntas y mangueras

Observa las gomas de lavadoras, frigoríficos y lavavajillas. Busca grietas, deformaciones o suciedad. Examina también las mangueras accesibles para detectar abultamientos, pérdidas de agua o conexiones flojas.

4. Limpia las superficies permitidas

Mezcla 500 ml de agua tibia con 5 ml de jabón suave. Humedece un paño, escúrrelo bien y limpia las zonas compatibles. Después, pasa otro paño ligeramente humedecido con agua y seca.

5. Comprueba el aparato al volver a utilizarlo

Después del mantenimiento, presta atención a vibraciones, ruidos, olores o fugas. Si aparece alguna anomalía persistente, no desmontes el aparato: solicita una revisión profesional.

Lavadora y lavavajillas: filtros y desagües que no deben olvidarse

En la lavadora, el filtro de la bomba puede acumular fibras, monedas y pequeños objetos. Compruébalo aproximadamente cada 1-3 meses, o según indique el fabricante. Antes de abrirlo, desconecta la máquina y coloca un recipiente y varias toallas porque puede salir agua.

En el lavavajillas, revisa el filtro inferior aproximadamente cada 2-4 semanas. Retira restos de comida y acláralo con agua si es lavable.

En ambos aparatos, inspecciona las mangueras cada 3-6 meses. Una grieta, humedad persistente o deformación merece atención inmediata. No utilices una manguera visiblemente deteriorada esperando a que finalmente aparezca una fuga importante.

Frigorífico: ventilación, juntas y zonas que acumulan polvo

Un frigorífico necesita eliminar el calor que extrae de su interior. En modelos con serpentines, condensadores o rejillas accesibles que el fabricante permita limpiar, una capa importante de polvo puede dificultar la correcta disipación del calor.

Cada 3-6 meses, desenchufa el aparato y utiliza un cepillo suave o el accesorio adecuado de la aspiradora para retirar el polvo de las zonas accesibles. No desmontes paneles protectores.

Una vez al mes, limpia también las juntas de la puerta con 500 ml de agua tibia y 5 ml de jabón suave. Sécalas después.

Una junta deformada que deja escapar aire frío no se arregla simplemente limpiándola; si no sella correctamente, puede necesitar sustitución.

Secadora: retirar las pelusas es fundamental

En una secadora, la acumulación de pelusas merece especial atención. Limpia el filtro después de cada ciclo, salvo que el fabricante establezca otro procedimiento.

Retira las pelusas con la mano y limpia el filtro según las instrucciones. Si es lavable, espera hasta que esté completamente seco antes de reinstalarlo.

Revisa también periódicamente el conducto de evacuación en las secadoras ventiladas. Un conducto obstruido reduce el flujo de aire y puede aumentar el tiempo necesario para secar la ropa.

No utilices la secadora si detectas olor a quemado, calentamiento anormal o problemas persistentes de ventilación. En estos casos, desconéctala y solicita una revisión adecuada.

Aire acondicionado: filtros limpios para mantener el flujo de aire

Los filtros de una unidad de aire acondicionado pueden acumular rápidamente polvo. Durante temporadas de uso frecuente, revísalos aproximadamente cada 2-4 semanas, ajustando el intervalo a las instrucciones del equipo.

Apaga completamente el aparato antes de retirar el filtro. Si es lavable, límpialo según el manual y déjalo secar totalmente antes de colocarlo.

También conviene comprobar que la unidad exterior no esté bloqueada por hojas, bolsas u otros residuos. No introduzcas herramientas en ventiladores ni desmontes componentes eléctricos.

Una revisión profesional periódica puede ser necesaria para comprobar elementos que no son accesibles al usuario.

Errores a evitar

Limpiar sin desenchufar. Manipular filtros o componentes cerca de conexiones eléctricas con el aparato conectado aumenta innecesariamente el riesgo.

Usar agua en cualquier filtro. Algunos filtros son desechables o no lavables y pueden deteriorarse.

Ignorar pequeñas fugas. Una humedad repetida alrededor de lavadoras o lavavajillas puede indicar una conexión, junta o manguera defectuosa.

Desmontar paneles técnicos. El mantenimiento doméstico debe limitarse a las partes destinadas al usuario. Motores, circuitos eléctricos y refrigerantes requieren personal cualificado.

Continuar utilizando un cable deteriorado. Si presenta cortes, zonas quemadas o conductores visibles, deja de utilizar el aparato.

Para ir más lejos

Crea un calendario sencillo: filtros de uso frecuente cada semana o mes, juntas mensualmente y mangueras y ventilación aproximadamente cada 3-6 meses, adaptándolo siempre al manual.

Una vez al año, realiza una inspección más completa de los electrodomésticos principales y presta atención a cambios de ruido, temperatura, consumo o rendimiento.

Conserva los manuales en formato digital para consultar rápidamente procedimientos y frecuencias específicas.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que hacer mantenimiento preventivo?

Depende del aparato. Algunos filtros requieren atención después de cada uso, mientras que rejillas, mangueras y otras piezas pueden revisarse cada pocos meses. El manual tiene prioridad.

¿Puedo limpiar todos los electrodomésticos con vinagre?

No. Los ácidos pueden ser incompatibles con determinados materiales y componentes. Utiliza únicamente productos autorizados por el fabricante.

¿Una pequeña fuga puede esperar?

No conviene ignorarla. Desconecta el aparato cuando sea necesario, cierra el suministro de agua si corresponde e identifica la causa antes de continuar utilizándolo.

¿Cuándo es mejor llamar a un profesional?

Cuando existen chispas, olor a quemado, fugas persistentes, cables dañados, sobrecalentamiento, ruidos mecánicos anormales o cualquier reparación que requiera abrir zonas eléctricas o técnicas del aparato.

Carmen Herrera, autora de TrucosAbuela
Escrito por
Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aprendí a cocinar y a resolver los problemas del hogar junto a mi madre y a mi abuela, y desde entonces no he dejado de anotar lo que funciona. Cada truco que publico lo he probado antes en mi propia casa.

Más sobre mí  ·  Sígueme en Facebook

Hola, soy Carmen Herrera

Llevo más de cincuenta años cuidando de mi casa y de los míos. Aquí comparto los trucos, remedios y recetas que aprendí de mi madre y de mi abuela, y que sigo probando en mi propia cocina antes de publicarlos.

Conóceme mejor →

Compartir